martes, 17 de abril de 2012

SIGUIENDO UNA LÍNEA

Me concentro en la infinita línea blanca e intento que nada me distraiga. Mis manos agarrotadas por la tensión y el esfuerzo, hacen girar el volante a izquierda y derecha sin soltura, como si estuviera moviendo una rueda de molino. Temo caer por el acantilado que ha hecho desaparecer el suelo a mi derecha. Me estoy aproximando a una curva y la montaña me impide ver lo que hay al otro lado. Me concentro en la infinita línea blanca, es mi única salvación.

He recorrido esta carretera cientos de veces, desde que me mudé a la zona residencial de Jumpoint, y nunca había conducido así de aterrado. Además, siempre he estado muy seguro de mi pericia al volante, incluso me he permitido en ocasiones cometer alguna imprudencia, confiado de mí mismo.  Pero hoy, me obligo a concentrarme en la infinita línea blanca, es mi salvavidas. 

Un turismo con remolque sale a mi paso y mientras mi oponente frena, toca el claxon y mueve los brazos para que me aparte porque estoy invadiendo su carril. No lo entiende, ¡si me desvío de la línea blanca, moriré! Como no doy señales de ceder, se echa a un lado y estaciona en el arcén. El hombre sigue gesticulando y le sobrepaso sin girarme siquiera, debo mantener la concentración. Avanzar, avanzar y avanzar, siguiendo la infinita línea blanca. Pedales, palanca, volante… Ya veo el final, ¡la meta! La línea parecía no tener fin, pero estaba equivocado, ¡podré descansar! Unos metros más sin respirar… y llego. Toco pared, levanto la cabeza y tomo aire. 
-    ¿Cuánto? – pregunto.
-    Diecisiete cero dos, has estado lenta en los últimos doscientos. – Es Floren, mi preparador que me tiende una toalla. Resoplo, aún me falta el aliento. 
-    Sí, me he notado algo agarrotada.
-    Anda, sal y no te enfríes, mañana irá mejor. 

Salgo de la piscina y me dirijo al vestuario. En la ducha me relajo, pero no me entretengo, quiero coger el autobús de las ocho y cuarto o llegaré tarde a mis clases de conducción.




 

2 comentarios:

  1. Parafraseando el título y leit motiv del relato le animo a que siga por esta línea de calidad. Un saludo!

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